Sevilla FC 2 - At. Bilbao 1
La tarde se puso muy fea sobre Sevilla, cuando un par de horas antes del inicio del partido cayó una gran tromba de agua que ponía en peligro el comienzo del partido de ida de semifinales.
Pero como siempre, decidió el calendario “apretado” (o decidió Villar¿?) ya que se decidió aplazar el inicio del partido quince minutos y no suspenderlo, y eso que costaba la misma vida que el balón rodara por la mayoría del campo.

Para muestra solo hay que ver la diferencia entre el primer tiempo del Sevilla y el segundo.
En la primera mitad era imposible jugar el balón y eso dificultaba el juego peligroso de Adriano y sobre todo de Navas, por lo que había que optar por el juego por alto, juego que favorecía a los bilbainos.
Y en una de esas jugadas, en un corner con una mala salidad de Palop, llegaba el 0 a 1 de remate de cabeza de Llorente.
El Sevilla no creaba demasiado juego, sobre todo porque el balón no rodaba, y solo un remate de cabeza de Romaric al larguero fue la única ocasión del primer tiempo.
Ya en la segunda mitad, con el terreno de juego mucho mejor y con muchos menos charcos, el Sevilla fue infinitamente superior, ya que iba una velocidad por encima sobre todo por las bandas y también con la salida en el descanso de Acosta en la mediapunta.
El gol era cuestión de tiempo, ya que el Bilbao no aparecía y era el Sevilla el que llevaba el mando del partido.
Acosta estuvo a punto de marcar en una buena jugada, pero fue otro argentino, Duscher, el que acertó en unos remates locos dentro del área para poner el empate a uno en el marcador.
Y a diez minutos del final parecía que llegaba el dos a uno que nos diera la merecida ventaja en la eliminatoria, ya que Kanouté se disponía a lanzar un penalti que le hicieron a el mismo, pero el lanzamiento fue tan ajustado que se fue a la cepa del poste y aunque el rechaze le llegó un poco forzado a Kanouté de nuevo, el meta Gorka Iraizoz supo salvar el dos a uno.

Parecía que el Sevilla se podía venir abajo con ese fallo desde los once metros, pero no fue así, ya que lo seguía intentando y en el descuento llegó un centro de Romaric desde la banda derecha que Duscher remataba acrobaticamente y el rebote en un defensa visitante lo recogía Acosta para poner el merecido dos a uno en el marcador.
La vuelta, el 4 de Marzo en San Mamés, merecimos ganar por más pero por lo menos vamos con ventaja.
Ahora sí, a pensar en el Betis.
Un saludo amig@s.
Compártelo